¿Alguna vez te has sentido atraido por
alguien con quien nunca has hablado ni visto y además vive lejos? Y no, las
figuras públicas, famosos, deportistas, etc, no cuentan.
Pues, situaciones como
estas pueden crear historias... ¿Pueden las redes sociales y el internet unir
personas?
Eran 2 jovenes, sexos
opuestos, edades distintas, residencias distintas, 1 cosa en común: ambos se
interesaban, pero no se conocían.
Siglo, XXI, año 2011. Él vivía en una ciudad
pequeña, recien graduado de secundaria, disfrutaba lo que podía de vacaciones.
En un lugar más pueblo que ciudad, donde salir realmente no le llamaba la
atención, no tenía fiebre de viernes por las noches. Anteriormente, amigos
abundantes, actualmente contacta con muy pocos; 17 años de vida, sólo había
salido de ese pueblo que llevaba el nombre de ciudad 2 veces. Clase media,
enamoradizo, familia cuyo principio fundamental era la unidad y el apoyo mutuo.
Mudado en 3 ocasiones, muchas aspiraciones, pocas las veía cerca de la
realidad. Entre fotógrafo, diseñador gráfico, periodista depotivo, deportista,
seducido por estudiar Psicología en la única ciudad a la que ha viajado,
Valencia, con esperanzas casi nula de hacer eso realidad... Éste chico no sabía
que en algún lugar, se encontraba uno de sus más grandes amores.
Ella, 15 años,
aparentemente menor. Padres divorciados, anteriormente había viajado a otros
países: España, Holanda, Francia... Amante de la felicidad, la tranquilidad, el
silencio y todo aquello que le pudiera brindar paz interior y exterior, hasta
la soledad. Ambos estuvieron en un mismo lugar, pero nunca llegaron a tener
contacto visual.
Cosas de la vida...
Fue en una red social donde
comenzó todo, un mini-blog donde dentro de 140 caracteres expresabas tus
pensamientos, ideas, gustos y cualquier tipo de barbaridad que pueda
imaginarse. Fue ahí, donde uno de tantos días, el chico, reinado por el
aburrimiento y la desesperación, el sentimiento de sentir que se quedaba sin
amigos, que no tenía a nadie con quien hablar, que no tenía a nadie con quien
dar y recibir amor y efecto, un simple comentario e la web cambiaría el rumbo
de su vida amorosa.
La chica, atenta desde hace
tiempo a lo que el chico escribía, leyendolo cada vez que podía, pendiente de
él, con aspiraciones de conocerlo, atravesado por duras situaciones familiares
y sentimentales. El divorcio no es nada fácil para los adolescentes, quienes a
pesa de su corta edad, deben madurar tempranamente para mostrarse fuertes y
firmes ante sus hermanas menores, poner resistencia a cualquier sensación de
tristeza, declarar guerra a cualquier tentación de soltar lágrimas que puedan
producir las frecuentes batallas de sus padres por ver cómo compartían la
custodía de sus hijas. Además de eso, otro chico aparte, el que le gustaba,
resultaba ya estar con otra persona.
Un momento de tristeza y
decepción los unió, entre publicaciones de letras de canciones que inspiraba a
cualquier despechado, entre el necesitar a alguien... Ambos logran tener su
primer contacto cibernético.
Todo empezó con un
"tweet", fue creciendo mediante charlas por un programa llamado
"Messenger", se fue desarrollando por otro llamado "Skype"
y además, mensajes de texto. Poco a poco fue creciendo una necesidad de no dejar
de hablarse, de darse las buenas noches, los buenos días, de extrañarse al
durar poco tiempo sin hablar, cuando 5 minutos simulaban ser 5 horas.... Había
algo especial entre ellos.
Surge la coincidencia de
los números, los 2 tienen 2 cosas claras... 1) se conocieron para hacerse
amigos 2) no podía haber nada más de ahí.
Él venía de una mala
relación, ella de rendirse al no poder estar con quien quería... Él había
tenido muchas novias antes, les había gustado muchas más, le gustó a otras...
No tuvo suerte con muchas, apenas 2 relaciones prosperaron, no pasaban de
meses... Incluso de semanas. Tuvo muchos desamores en una edad corta, maduró
emocionalmete, aprendió a hablarle a las mujeres con sutileza, de manera
poetica e inteligente... O al menos aparentar eso. Así se le facilitó un poco
conseguir chicas. Ella, por otra parte, tiene un trauma recordado su primer
beso con alguien que no debía, 1 solo novio, reciente intento fallido de tener
otro... Era atractiva,
muchos chicos querían su atención, pero ella dificilmente lograba
interesarse en alguno. Seguido recibía el comentario "eres muy linda
para los chamos que te gustan", aunque ella no lo sentía así. Ninguno de los 2 sentía ánimos de tener una relación... Aunque en el
fondo, poco a poco sentirían lo contrario.
¿Los planes del chico? No
tener más relaciones a distancia, lo intentó anteriormente, no le funcionó,
llegó a un punto en que pensaba "me dejaré de estas cosas". ¿Los
planes de ella? Simplemente no interesarse en nadie, y ante la aparición del
chico, y ver aquella necesidad de escribirle, se prometió no interesarse por
alguien que vive lejos.
Peros los planes se caen y
las promesas se rompen, después de unos meses, fue el chico quien tomó la
decisión de declarar su confusión a la chica. Porque si bien era cierto que su
mente le decía: "a ti no te gusta ella, ni tú le gustas a ella", su
corazón le impulsaba a lo contrario, a sentir que la extrañaba, que de alguna
manera le era necesario porque le transmitía emociones tales que aceleraba su
corazón, que lo empujaba de manera insistente a decir el primer "Te
quiero", y más adelante, el "me gustas" de una manera bastante
peculiar.
Ella por su parte, en su afán de no sentirse atraída por él evitaba toda muestra de afecto que logrará que se confundiera y que las cosas tomaran un giro inesperado, evitaba los "te quiero" aunque sonreía cada vez que leía uno al momento que él le deseaba buenas noches, aunque de tanta insistencia por parte de ambos, terminó cediendo.
Pero pasó algo curioso
antes de todo eso… el chico conoció a otra chica, linda, voluptuosa, dando
señales de querer acercarse lo más posible al chico. Se vieron, se conocieron… pasaron tiempo sin hablarse, y cuando volvieron
a hablar, esa otra chica, morena, cabello negro, rulos tiesos, le propuso
comenzar una relación…
Momento de confusion,
podría decir que sí, y poner en marcha su plan de dejar las relaciones a
distancia, se le presentó una buena oportunidad para ello. Reinado por la confusión
y la indecision, minutos que aparentaron ser horas, todo mientras pensaba en si
debía decir que sí y cumplir con lo que se había prometido o declinar…
Tomó
una decisión por puro impulso del corazón… declinó. La amistad entre él y
aquella mujer que muchos amigos que la conocían la catalogaban como »morenaza« no quedó en las mejores condiciones, se sintió engañada, y se
fue con la idea de que el chico no era más que un desgraciado hijo de…
A fin de cuentas, pasó
Agosto, pasó Septiembre, pasó Octubre y pasó Noviembre, llegó Diciembre y el
chico ya no recordaba aquel problema con la “morenaza”, su mente estaba muy
ocupada, centrada en el comienzo de sus estudios, una nueva carrera: la
abogacía. Pero en realidad, tan solo el 20 % de su mente lo ocupaba eso, el 10
% se preocupaba en vivir… el 70 % se encargaba de desorientarlo, desconcentrarlo,
desarrollando imágenes en su cabeza, haciéndole imaginar que estaba con aquella
chica que de vista y tacto aún no la conocía… aquella chica de cabello largo,
le pusieron “Daniela” como nombre. El chico buscó los diferentes significados
de aquel nombre, encontrándose con que aquellas explicaciones se ajustaban a
ella: “se expresa por medio de lo ideal, lo genial y lo causal”. Ella por su parte se ocupaba de sus estudios, comenzaba a cursar 4to año, era una niña todavía, en apariencia y edad, aunque muchos afirmaban lo contrario en cuanto a su madurés. Era un tanto asocial, aunque buena amiga, siempre estaba cuando era necesitada por cualquier persona, indiferentemente de quien fuera, siempre estaba para dar indiferentemente de si recibía o no.
Fue en ese mes de Diciembre
donde el cariño mutuo se perfeccionó, y ante la posibilidad de un enero de 2012
juntos, ante el excesivo cariño, ante la evidencia de que ambos se gustaban… se
escapó un primer "te amdoro" en un intento fallido de decirle que le amaba por parte del chico, fue una linda excusa para decirse "te amo" sin decirlo realmente.
Navidad, año nuevo… y el 4
de Enero por la mañana, Daniela, junto con su madre, sus hermanas y otras
personas iniciaban un viaje desde la ciudad de Maracaibo hasta Punto Fijo. Una ciudad
que aparentaba ser un pequeño pueblo, tranquilo, con hermosas playas y
monumentos naturales… aquella ciudad que aparentaba ser un pueblo, aquella
ciudad donde habitaba el chico de nombre “Raymundo”, que por costumbre prefería
que le llamaran “Ray”. Ansioso, emocionado, miedoso, desesperado, una mezcla
insoportable de emociones le gobernaba a la espera de que su chica deseada
llegara a su tierra.
Daniela llegó, Ray
experimentó cómo un mensaje hacía que una persona fuera al cielo y volviera a
la tierra en cuestión de segundos. La tarde-noche del miércoles 4 de Enero de
2012, Ray sale de su casa para poder tomar un taxi, su principal destino era el
CC Sambil Paraguaná, donde supuestamente Daniela lo esperaría; pero a metros de
llegar a su destino, debe cambiar inesperadamente su rumbo hasta la Posada
Puerta del Sol. Cada vez que estaba más cerca, su corazón latía tan rápido, tan
fuerte, que era lo único que escuchaba. Alrededor de las 6 de la tarde, estaba
ahí, llamando a Daniela para que saliera… y ella salió, él la vio y se quedó
atónito con tanta belleza, pero pudo reaccionar para al menos hacer que una
sonrisa ella viera. Llegó el momento, y se materializó aquel momento, aquel
abrazo que seguramente ambos imaginaron mucho; junto con el abrazo, chispas de
supiros, sensación de tranquilidad y felicidad de estar en los brazos del otro…
y sin decirse nada, se dijeron “por fin”. Entre 5 y 10 segundos después de ese
abrazo, apenas se venían a decir “hola”. Entraron y se sentaron, se volvieron a
abrazar y se pusieron a hablar. Luego se presentó la oportunidad de conocer a
la mamá y sus acompañantes. Cuando estos salieron a comprar algo para comer,
los tortolos aprovechaban para seguir hablando… lo más seguro es que ninguno,
recuerde actualmente todas las conversaciones, pero sin duda, algo les quedó
marcado… Ray se habría puesto a hablar de un cuadro que estaba colgado en la
sala de la posada, describía su parecido con la casa de su abuelo, ubicada en
el campo, percibió que Daniela sin prestar
mucha atención a lo que él decía lo miraba fijamente, sin embargo, él miraba hacia otro lado,
hacía el cuadro… cuando ya no pudo resistir, se vieron ambos a los ojos, un
largo beso ocurrió… dejándolos como bobos. Se dieron otro beso más, y otro y
otro más, pero luego recordaron que aún no eran nada… pero eso se arreglaría en
cuestión de segundos. Entre besos y sonrisas:
—
Quiero que seas mi novia —
dijo él, mientras respiraba el aliento de Daniela, con sus labios a centímetros
de los de ella.
—
Quiero ser tu novia — dijo
ella, con una sonrisa enorme en el rostro, aproximándose a los labios del
chico, para darse oficialmente el primer beso de novios.
No fue la manera más común
de convertirse en novios, pero fue suficiente para ellos, un simple formalismo
para concretar lo que querían… porque la verdad es que ellos se sentían novios
desde hace tiempo. Pasaron las horas, besos iban y besos venían, con suspiros,
abrazos y sonrisas. Sentimientos de alegría y seguridad en su máxima expresión cuando ella ponía la cabeza en su pecho, él besaba su frente, ella escuchaba el latir acelerado del corazón y a la vez sentir com se inflaba su pecho con cada suspiro,
todo podía ser catalogado de “momento perfecto”, tenía todos los elementos para
serlo. Momentos cómicos, aquellos en que los tortolos se abrazaban y besaban en
presencia de uno de los dueños de la posada, quien estaba sentado en la
computadora, y al verlos juntos, puso música romántica. Los nuevos novios
interpretaron que les puso una música de fondo. Llegó la hora en la que Ray
debía irse… lo haría por más por el deber que por el querer.
Al día siguiente, 5 de
Enero, Daniela disfrutó de un día de playa… aunque no le gusta, pero quizás
recordar la noche del día anterior le hizo olvidar un poco eso, ligado con que
después de la playa, volvería a ver a su nuevo novio. Efectivamente, llegó la
noche. Un Deja Vu respecto a la hora dijo presente, en la tarde-noche del 5 de
Enero, a eso de las 6:30 p.m. Ray salió de su casa para agarrar un taxi, cómica
y curiosamente, tomó el mismo taxi que lo llevó a la posada el día anterior.
—
Ahora sí vamos al Sambil —
le dijo.
Iniciaron su camino hasta
el nuevo Centro Comercial de la ciudad y allá se vieron. Caminaron en compañía,
primero, de la mamá de Daniela, la Señora María Gabriela, sus otras 2 hijas, y
otra compañía. Los novios debían disimular su relación, pero igual disfrutaban
de abrazos y juegos, guerra de pulgares fue uno de ellos. Luego, pasearían por
el CC en compañía de una prima de Daniela y un amigo. Pasaron por diferentes
lugares, pero definitivamente, uno de los lugares favoritos fue una tienda
donde vendían variedad de televisores, muebles, mesas, sillas, etc, etc, etc. Los
novios aprovecharon pasillos separados por muros de cajas de productos,
utilizaron la soledad de los pasillos para abrazarse y besarse mientras podían.
Mientras caminaban, un hecho inusual en el CC ocurrió, se apagaron las luces,
una falla eléctrica, la reacción de Daniela fue de susto y de manera inmediata
abrazó a Ray, quien aprovechó para tratar de besarla en la frente, pero sólo
logró besar su cabeza. Minutos más tarde, a Daniela le anuncian que ha llegado
la hora de irse… acompañándola hasta la salida del CC, sólo pudieron darse un
abrazo, y Daniela se retiró, se marchó, y con ella se fue la oportunidad de
besarla por última vez.
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