viernes, 1 de febrero de 2013

Amor a distancia (Parte I)



¿Alguna vez te has sentido atraido por alguien con quien nunca has hablado ni visto y además vive lejos? Y no, las figuras públicas, famosos, deportistas, etc, no cuentan.

Pues, situaciones como estas pueden crear historias... ¿Pueden las redes sociales y el internet unir personas?

Eran 2 jovenes, sexos opuestos, edades distintas, residencias distintas, 1 cosa en común: ambos se interesaban, pero no se conocían.

Siglo, XXI, año 2011. Él vivía en una ciudad pequeña, recien graduado de secundaria, disfrutaba lo que podía de vacaciones. En un lugar más pueblo que ciudad, donde salir realmente no le llamaba la atención, no tenía fiebre de viernes por las noches. Anteriormente, amigos abundantes, actualmente contacta con muy pocos; 17 años de vida, sólo había salido de ese pueblo que llevaba el nombre de ciudad 2 veces. Clase media, enamoradizo, familia cuyo principio fundamental era la unidad y el apoyo mutuo. Mudado en 3 ocasiones, muchas aspiraciones, pocas las veía cerca de la realidad. Entre fotógrafo, diseñador gráfico, periodista depotivo, deportista, seducido por estudiar Psicología en la única ciudad a la que ha viajado, Valencia, con esperanzas casi nula de hacer eso realidad... Éste chico no sabía que en algún lugar, se encontraba uno de sus más grandes amores.

Ella, 15 años, aparentemente menor. Padres divorciados, anteriormente había viajado a otros países: España, Holanda, Francia... Amante de la felicidad, la tranquilidad, el silencio y todo aquello que le pudiera brindar paz interior y exterior, hasta la soledad. Ambos estuvieron en un mismo lugar, pero nunca llegaron a tener contacto visual.

Cosas de la vida...

Fue en una red social donde comenzó todo, un mini-blog donde dentro de 140 caracteres expresabas tus pensamientos, ideas, gustos y cualquier tipo de barbaridad que pueda imaginarse. Fue ahí, donde uno de tantos días, el chico, reinado por el aburrimiento y la desesperación, el sentimiento de sentir que se quedaba sin amigos, que no tenía a nadie con quien hablar, que no tenía a nadie con quien dar y recibir amor y efecto, un simple comentario e la web cambiaría el rumbo de su vida amorosa.

La chica, atenta desde hace tiempo a lo que el chico escribía, leyendolo cada vez que podía, pendiente de él, con aspiraciones de conocerlo, atravesado por duras situaciones familiares y sentimentales. El divorcio no es nada fácil para los adolescentes, quienes a pesa de su corta edad, deben madurar tempranamente para mostrarse fuertes y firmes ante sus hermanas menores, poner resistencia a cualquier sensación de tristeza, declarar guerra a cualquier tentación de soltar lágrimas que puedan producir las frecuentes batallas de sus padres por ver cómo compartían la custodía de sus hijas. Además de eso, otro chico aparte, el que le gustaba, resultaba ya estar con otra persona.

Un momento de tristeza y decepción los unió, entre publicaciones de letras de canciones que inspiraba a cualquier despechado, entre el necesitar a alguien... Ambos logran tener su primer contacto cibernético.

Todo empezó con un "tweet", fue creciendo mediante charlas por un programa llamado "Messenger", se fue desarrollando por otro llamado "Skype" y además, mensajes de texto. Poco a poco fue creciendo una necesidad de no dejar de hablarse, de darse las buenas noches, los buenos días, de extrañarse al durar poco tiempo sin hablar, cuando 5 minutos simulaban ser 5 horas.... Había algo especial entre ellos.

Surge la coincidencia de los números, los 2 tienen 2 cosas claras... 1) se conocieron para hacerse amigos 2) no podía haber nada más de ahí.

Él venía de una mala relación, ella de rendirse al no poder estar con quien quería... Él había tenido muchas novias antes, les había gustado muchas más, le gustó a otras... No tuvo suerte con muchas, apenas 2 relaciones prosperaron, no pasaban de meses... Incluso de semanas. Tuvo muchos desamores en una edad corta, maduró emocionalmete, aprendió a hablarle a las mujeres con sutileza, de manera poetica e inteligente... O al menos aparentar eso. Así se le facilitó un poco conseguir chicas. Ella, por otra parte, tiene un trauma recordado su primer beso con alguien que no debía, 1 solo novio, reciente intento fallido de tener otro... Era atractiva, muchos chicos querían su atención, pero ella dificilmente lograba interesarse en alguno. Seguido recibía el comentario "eres muy linda para los chamos que te gustan", aunque ella no lo sentía así. Ninguno de los 2 sentía ánimos de tener una relación... Aunque en el fondo, poco a poco sentirían lo contrario.

¿Los planes del chico? No tener más relaciones a distancia, lo intentó anteriormente, no le funcionó, llegó a un punto en que pensaba "me dejaré de estas cosas". ¿Los planes de ella? Simplemente no interesarse en nadie, y ante la aparición del chico, y ver aquella necesidad de escribirle, se prometió no interesarse por alguien que vive lejos.

Peros los planes se caen y las promesas se rompen, después de unos meses, fue el chico quien tomó la decisión de declarar su confusión a la chica. Porque si bien era cierto que su mente le decía: "a ti no te gusta ella, ni tú le gustas a ella", su corazón le impulsaba a lo contrario, a sentir que la extrañaba, que de alguna manera le era necesario porque le transmitía emociones tales que aceleraba su corazón, que lo empujaba de manera insistente a decir el primer "Te quiero", y más adelante, el "me gustas" de una manera bastante peculiar.

Ella por su parte, en su afán de no sentirse atraída por él evitaba toda muestra de afecto que logrará que se confundiera y que las cosas tomaran un giro inesperado, evitaba los "te quiero" aunque sonreía cada vez que leía uno al momento que él le deseaba buenas noches, aunque de tanta insistencia por parte de ambos, terminó cediendo.

Pero pasó algo curioso antes de todo eso… el chico conoció a otra chica, linda, voluptuosa, dando señales de querer acercarse lo más posible al chico. Se vieron, se conocieron… pasaron tiempo sin hablarse, y cuando volvieron a hablar, esa otra chica, morena, cabello negro, rulos tiesos, le propuso comenzar una relación…

Momento de confusion, podría decir que sí, y poner en marcha su plan de dejar las relaciones a distancia, se le presentó una buena oportunidad para ello. Reinado por la confusión y la indecision, minutos que aparentaron ser horas, todo mientras pensaba en si debía decir que sí y cumplir con lo que se había prometido o declinar…


Tomó una decisión por puro impulso del corazón… declinó. La amistad entre él y aquella mujer que muchos amigos que la conocían la catalogaban como »morenaza« no quedó en las mejores condiciones, se sintió engañada, y se fue con la idea de que el chico no era más que un desgraciado hijo de…

A fin de cuentas, pasó Agosto, pasó Septiembre, pasó Octubre y pasó Noviembre, llegó Diciembre y el chico ya no recordaba aquel problema con la “morenaza”, su mente estaba muy ocupada, centrada en el comienzo de sus estudios, una nueva carrera: la abogacía. Pero en realidad, tan solo el 20 % de su mente lo ocupaba eso, el 10 % se preocupaba en vivir… el 70 % se encargaba de desorientarlo, desconcentrarlo, desarrollando imágenes en su cabeza, haciéndole imaginar que estaba con aquella chica que de vista y tacto aún no la conocía… aquella chica de cabello largo, le pusieron “Daniela” como nombre. El chico buscó los diferentes significados de aquel nombre, encontrándose con que aquellas explicaciones se ajustaban a ella: “se expresa por medio de lo ideal, lo genial y lo causal”. Ella por su parte se ocupaba de sus estudios, comenzaba a cursar 4to año, era una niña todavía, en apariencia y edad, aunque muchos afirmaban lo contrario en cuanto a su madurés. Era un tanto asocial, aunque buena amiga, siempre estaba cuando era necesitada por cualquier persona, indiferentemente de quien fuera, siempre estaba para dar indiferentemente de si recibía o no.

Fue en ese mes de Diciembre donde el cariño mutuo se perfeccionó, y ante la posibilidad de un enero de 2012 juntos, ante el excesivo cariño, ante la evidencia de que ambos se gustaban… se escapó un primer "te amdoro" en un intento fallido de decirle que le amaba por parte del chico, fue una linda excusa para decirse "te amo" sin decirlo realmente.

Navidad, año nuevo… y el 4 de Enero por la mañana, Daniela, junto con su madre, sus hermanas y otras personas iniciaban un viaje desde la ciudad de Maracaibo hasta Punto Fijo. Una ciudad que aparentaba ser un pequeño pueblo, tranquilo, con hermosas playas y monumentos naturales… aquella ciudad que aparentaba ser un pueblo, aquella ciudad donde habitaba el chico de nombre “Raymundo”, que por costumbre prefería que le llamaran “Ray”. Ansioso, emocionado, miedoso, desesperado, una mezcla insoportable de emociones le gobernaba a la espera de que su chica deseada llegara a su tierra.

Daniela llegó, Ray experimentó cómo un mensaje hacía que una persona fuera al cielo y volviera a la tierra en cuestión de segundos. La tarde-noche del miércoles 4 de Enero de 2012, Ray sale de su casa para poder tomar un taxi, su principal destino era el CC Sambil Paraguaná, donde supuestamente Daniela lo esperaría; pero a metros de llegar a su destino, debe cambiar inesperadamente su rumbo hasta la Posada Puerta del Sol. Cada vez que estaba más cerca, su corazón latía tan rápido, tan fuerte, que era lo único que escuchaba. Alrededor de las 6 de la tarde, estaba ahí, llamando a Daniela para que saliera… y ella salió, él la vio y se quedó atónito con tanta belleza, pero pudo reaccionar para al menos hacer que una sonrisa ella viera. Llegó el momento, y se materializó aquel momento, aquel abrazo que seguramente ambos imaginaron mucho; junto con el abrazo, chispas de supiros, sensación de tranquilidad y felicidad de estar en los brazos del otro… y sin decirse nada, se dijeron “por fin”. Entre 5 y 10 segundos después de ese abrazo, apenas se venían a decir “hola”. Entraron y se sentaron, se volvieron a abrazar y se pusieron a hablar. Luego se presentó la oportunidad de conocer a la mamá y sus acompañantes. Cuando estos salieron a comprar algo para comer, los tortolos aprovechaban para seguir hablando… lo más seguro es que ninguno, recuerde actualmente todas las conversaciones, pero sin duda, algo les quedó marcado… Ray se habría puesto a hablar de un cuadro que estaba colgado en la sala de la posada, describía su parecido con la casa de su abuelo, ubicada en el campo, percibió  que Daniela sin prestar mucha atención a lo que él decía lo miraba fijamente, sin embargo, él miraba hacia otro lado, hacía el cuadro… cuando ya no pudo resistir, se vieron ambos a los ojos, un largo beso ocurrió… dejándolos como bobos. Se dieron otro beso más, y otro y otro más, pero luego recordaron que aún no eran nada… pero eso se arreglaría en cuestión de segundos. Entre besos y sonrisas:

—    Quiero que seas mi novia — dijo él, mientras respiraba el aliento de Daniela, con sus labios a centímetros de los de ella.
—    Quiero ser tu novia — dijo ella, con una sonrisa enorme en el rostro, aproximándose a los labios del chico, para darse oficialmente el primer beso de novios.

No fue la manera más común de convertirse en novios, pero fue suficiente para ellos, un simple formalismo para concretar lo que querían… porque la verdad es que ellos se sentían novios desde hace tiempo. Pasaron las horas, besos iban y besos venían, con suspiros, abrazos y sonrisas. Sentimientos de alegría y seguridad en su máxima expresión cuando ella ponía la cabeza en su pecho, él besaba su frente, ella escuchaba el latir acelerado del corazón y a la vez sentir com se inflaba su pecho con cada suspiro, todo podía ser catalogado de “momento perfecto”, tenía todos los elementos para serlo. Momentos cómicos, aquellos en que los tortolos se abrazaban y besaban en presencia de uno de los dueños de la posada, quien estaba sentado en la computadora, y al verlos juntos, puso música romántica. Los nuevos novios interpretaron que les puso una música de fondo. Llegó la hora en la que Ray debía irse… lo haría por más por el deber que por el querer.

Al día siguiente, 5 de Enero, Daniela disfrutó de un día de playa… aunque no le gusta, pero quizás recordar la noche del día anterior le hizo olvidar un poco eso, ligado con que después de la playa, volvería a ver a su nuevo novio. Efectivamente, llegó la noche. Un Deja Vu respecto a la hora dijo presente, en la tarde-noche del 5 de Enero, a eso de las 6:30 p.m. Ray salió de su casa para agarrar un taxi, cómica y curiosamente, tomó el mismo taxi que lo llevó a la posada el día anterior.

—    Ahora sí vamos al Sambil — le dijo.

Iniciaron su camino hasta el nuevo Centro Comercial de la ciudad y allá se vieron. Caminaron en compañía, primero, de la mamá de Daniela, la Señora María Gabriela, sus otras 2 hijas, y otra compañía. Los novios debían disimular su relación, pero igual disfrutaban de abrazos y juegos, guerra de pulgares fue uno de ellos. Luego, pasearían por el CC en compañía de una prima de Daniela y un amigo. Pasaron por diferentes lugares, pero definitivamente, uno de los lugares favoritos fue una tienda donde vendían variedad de televisores, muebles, mesas, sillas, etc, etc, etc. Los novios aprovecharon pasillos separados por muros de cajas de productos, utilizaron la soledad de los pasillos para abrazarse y besarse mientras podían. Mientras caminaban, un hecho inusual en el CC ocurrió, se apagaron las luces, una falla eléctrica, la reacción de Daniela fue de susto y de manera inmediata abrazó a Ray, quien aprovechó para tratar de besarla en la frente, pero sólo logró besar su cabeza. Minutos más tarde, a Daniela le anuncian que ha llegado la hora de irse… acompañándola hasta la salida del CC, sólo pudieron darse un abrazo, y Daniela se retiró, se marchó, y con ella se fue la oportunidad de besarla por última vez.

                Pero, definitivamente, ese primer encuentro quedaría marcado en la vida de ambos e impulsaría muchas cosas buenas, la más importante: convicción y ganas de llevar la relación por buen rumbo, cariño, amor, seguridad y sobretodo paciencia… porque no sabían lo que les esperaba...

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