Por fin te encuentro, y estás tan hermosa...
te extraño y te cuento cuanta falta me has hecho.
Te quiero y lamento cada metro que me distancia de tu cuerpo...
Ahora te cuento:
Estas manos no han sido dueños de más nada,
estos labios no han besado a más nadie,
estos dientes no han mordido más labios
pero quien te escribe sigue dispuesto a amarte... mucho más que antes.
No... no te alejes, no más.
Me basta con ese mar que estoy dispuesto a cruzar.
No... no más silencio, no más.
Devuélveme el placer de tu dulce voz que hace a mi corazón acelerar.
Ahora que estamos juntos, cuéntame más de ti...
¿No te han llegado mis mensajes subliminales?
Aquellos en que te digo cuánto te deseo aquí...
Pero no, amor mío... no, no te desvanezcas...
déjame soñar un poco más.
No... no dejes que me despierte, no sin antes besarte una vez más,
no me dejes despertar si sobre mi pecho no vas a estar.
Quédate conmigo, por favor.
Quédate una vida más...
Y no... no me dejes... no.
No me dejes despertar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario